Por la prensa nos llegan opiniones y mensajes sobre el autoconsumo de energía, el impuesto al sol, las baterías de Tesla, el coche eléctrico,…, mucho ruido.

A continuación, te cuento la experiencia de unos amigos que a mí me maravillan, porque no meten ruido, pero actúan.

Viven en una casa en un paraje natural agreste y bonito y a la vez cercano la ciudad.

En 2012 decidieron poner una instalación fotovoltaica de autoconsumo, con acumulación de energía, que les aporta parte de la electricidad que consumen. La otra parte la obtienen de la red de distribución pública, se la proporciona Som Energía, una cooperativa que sólo vende energía renovable con Certificados de Garantía de Origen.

Posteriormente, pusieron una caldera de biomasa con la que, con leña de los montes cercanos, disponen de agua caliente y calefacción.

Y ahora, de nuevo fieles a su forma de pensar, han optado por no inscribir la instalación fotovoltaica en el Registro obligatorio del Ministerio de instalaciones de Autoconsumo de acuerdo al Real Decreto 900/2015 aprobado en Octubre.

No son unos aprovechados, ni unos insolidarios (como se divulga por ahí desde el interés económico), que tratan de evitar pagar el absurdo “impuesto al sol” porque, como la mayoría de las viviendas, su potencia contratada es menor de 10 kW y por esa razón NO están obligados pagar el “impuesto al sol”.

Simplemente se resisten a obedecer leyes poco razonables, porque ya están pagando como los demás:

  1. de acuerdo a la energía en kilovatios-hora (kWh) que consumen de la red cuando su instalación fotovoltaica en invierno da poco y
  2. de acuerdo a lo máximo que piden al sistema eléctrico en un momento puntual. Esa demanda puntual máxima, que se mide en kilovatios (kW), ya la están pagando, como todos nosotros, en el concepto denominado Potencia contratada.

Esta demanda máxima de energía, que se produce en un momento puntual, cuando ponen varios electrodomésticos a la vez, y que en algunos momentos les proporciona la red pública, que trabaja como sistema de “respaldo”, la pagan ahora exactamente igual que la pagaban antes de poner la instalación fotovoltaica, ya que siguen teniendo la misma potencia contratada.

Los admiro porque tienen el valor de asumir por “El incumplimiento de la obligación de registro“, de acuerdo al artículo 64.- Infracciones muy graves, de laLey 24/2013 del sector Eléctrico, la amenaza de sanciones tan desproporcionadas que, parece razonable pensar, que nadie sensato las puede aplicar a alguien que lo único que ha hecho es poner unas placas en su tejado para producir energía limpia en beneficio de todos.

¿Qué es el autoconsumo de energía?

El autoconsumo de energía eléctrica consiste en producir tu propia energía para sustituir total o parcialmente a la energía que te llega por la red eléctrica.

Se puede lograr con varias tecnologías, pero la más utilizada actualmente, porque es la más asequible y eficaz, son las placas solares fotovoltaicas.

En la imagen debajo puedes apreciar cómo desde los módulos situados en el tejado (1), llega la energía al inversor (2), que es la caja de color gris, en el centro, que convierte la energía y la entrega a los distintos electrodomésticos, equipos eléctricos y luces de la casa.

Las viviendas siguen teniendo conexión (3) con la red de distribución pública, ya que, en general, las dos fuentes de energía, tanto la energía solar como, en su defecto, la que nos llega por la red, abastecen a la vivienda.

¿Cómo puedo beneficiarme del autoconsumo de energía?

20 m2 de módulos fotovoltaicos producen, varía dependiendo de la región, aproximadamente 4.000 kilovatitos-hora (kWh) al año de energía eléctrica, que es la que consume una vivienda media en España.

Así, con 20 m2 producirías aproximadamente la misma cantidad de electricidad que consumes y por lo tanto el balance energético: producción = consumo, quedaría a cero.

Esta instalación, cuyo precio actual podría estar en los 9.000 €, incluido IVA, instalada, en los 25 años de vida garantizada, por los fabricantes de módulos fotovoltaicos, produciría 100.000 kWh.

Si coges tu factura de la luz, puedes estar pagando más de 0,14 €/kWh con una de las compañías tradicionales (puede haber grandes variaciones en el precio entre incluso clientes de la misma compañía). Si le añadimos el impuesto de la electricidad un 5,11% y el IVA un 21%, el precio real que estás pagando queda cercano a 0,18€ por cada kilovatio-hora que consumes.

Si echamos las cuentas y multiplicamos esa producción que aparentemente dejaríamos de comprar a la compañía eléctrica: 100.000 kWh por el precio 0,18 €/kWh, nos salen unos ahorros de 18.000 € en los 25 años de vida garantizada de los módulos fotovoltaicos. Si la luz sube los ahorros serían mayores.

Así invirtiendo 9.000 €, la instalación aparentemente nos proporcionaría un ahorro a lo largo de su vida útil de 18.000 €. Lo que nos proporciona una rentabilidad (TIR) de nuestra inversión de varias veces lo que el banco nos puede dar en estos tiempos.

Así, con una instalación fotovoltaica para autoconsumo de energía eléctrica:

  • i) tendríamos nuestra propia energía limpia,
  • ii) con una rentabilidad varias veces superior a la que nos puede proporcionar cualquier banco y
  • iii) disminuiría nuestra dependencia de terceros ante una subida de los precios de la energía.

Hemos hechos un cálculo simple y didáctico, que sirve para introducirnos en ¿Qué es el autoconsumo? y ¿Cómo puedo beneficiarme?, pero que es inexacto.

Aunque las valoraciones descritas se ajusten a la realidad, el planteamiento de ahorro de energía no es el adecuado. Un análisis de cómo se produce y se consume la energía detallado cambia el resultado económico final, pero afortunadamente mantiene las 3 conclusiones. Lo describiré en la parte 2 de este artículo.

Espero que sea de tu interés y estoy encantado de resolver cualquier duda que puedas tener.

Angel Hurtado.

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Publicado: 19 de Junio de 2018 a las 11:01